La estrategia de marketing: Principios y alcance
Resumiendo, quizás de manera algo excesiva, la definición de la estrategia de marketing podría describirse como todas aquellas decisiones y acciones que llevaría a cabo una Empresa en un mercado determinado y específico. Sobre esto descrito previamente, implicaría además inducir cierto rumbo o sentido propuesto a las acciones planteadas, llegando de este modo a satisfacer las necesidades de los clientes a los que nos dirigimos, y siempre con la mirada atenta en el cumplimiento de los objetivos estratégicos establecidos en el plan de negocio.
Lamentablemente, hay la tendencia en algunos que la idea de estrategia en marketing se aborda desde la mas absoluta simplicidad, no mas allá de realizar unos posts en redes sociales o hacer una web nueva, o un plan de marketing de seis paginas con una plantilla de Word que me pasaron.
La realidad es completamente otra, cualquier enfoque estratégico en marketing implica varias etapas de desarrollo, que necesitan análisis, reflexión y la obtención de conclusiones basadas en datos objetivos. Estos últimos pueden variar en función de la complejidad del producto y mercado, así como el sector u actividad económica relacionada, aunque si uno lo desea (y en muchos casos lo es) se tiende a minimizar o incluso a obviar cualquier indicio de reflexión sobre estas variables, con los más que augurados resultados posteriores.
Pero además de plasmar todas aquellas decisiones respecto a precios, costes, mercado, regulaciones, distribución, ventas, comunicación y otras muchas más, las estrategias de Marketing deben de hacerlo proporcionando claras ventajas competitivas y construyendo un modelo diferenciado de sus competidores, razón por la cual este proceso no debe tomarse a la ligera.
Al mismo tiempo, ocurre muy a menudo la creencia generalizada de que esto solo es aplicable a las grandes corporaciones, válido para las empresas con cierto caché, reconocidas por la inmensa mayoría de los consumidores, aunque cierto es que estas, no serían lo que hoy son, sin utilizar un proceso estratégico, tanto en su inicio como en su posterior crecimiento y necesario mantenimiento. Todas las empresas, sea cual sea su tamaño, deben apostar por una planificación y elaboración de estrategia de marketing.
Dicho esto, se debe entender que para competir y crecer en tales mercados y tomar las decisiones lo más acertadas posibles, hay que tener en cuenta todo lo que influye alrededor de la empresa, valorando tanto a los consumidores que sé atienden como a los procesos internos por los cuales ofrecen sus productos.
Una estrategia de marketing bien definida debe aportar crecimiento y valor a la empresa para poder mantenerse competitiva en un mercado cada vez más dinámico y exigente. Además, es fundamental que sea sostenible en el tiempo, permitiendo a la empresa mantener su posición y diferenciarse de la competencia.
En este sentido, también es importante que la estrategia esté preparada para adaptarse a los cambios repentinos y constantes que se producen en los mercados, ya sea por cambios en las preferencias de los consumidores, avances tecnológicos o situaciones económicas adversas. De esta manera, la empresa estará preparada para enfrentar los desafíos de un entorno empresarial en constante evolución y logrará mantener su crecimiento y valor a lo largo del tiempo.